Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana

habana colegio san gerónimoEn 1515 llegó a Cuba la primera misión de religiosos dominicos, quienes se convirtieron en los primeros maestros de la enseñanza primaria en la Isla. Levantaron su iglesia y convento de San Juan de Letrán en 1578, gracias a la real cédula que les concedió un lugar adecuado para la erección de su fábrica, sitio cercano a la Plaza de Armas y a la Real Fuerza, entonces jerarquizado dentro de la trama de la incipiente villa.

En 1721, contando con el apoyo de los poderosos condes de Casa Bayona, lograron los dominicos la aprobación pontificia a la solicitud de fundar universidad en su convento de San Juan de Letrán, mediante la bula emitida por Su Santidad el Papa Inocencio XIII. Así, el 5 de enero de ese año nació en el renovado convento la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana, con los mismos privilegios, honores y gracias que gozaba la del convento de la orden en La Española, y contando con las cátedras de Cánones, Leyes, Medicina, Matemáticas, Gramática, Teología y Filosofía.

Por ley del gobierno metropolitano, en 1841 los religiosos dominicos fueron privados de la posesión de sus bienes y de continuar tutorando la enseñanza universitaria. Esto significó el cese de todas las acciones de la orden en Cuba. Su noble y veterana casa pasó a manos del Estado, y la Real y Pontificia Universidad se denominó Real y Literaria, cuando el gobierno español asumió la administración y dirección del centro de enseñanza.

El vetusto convento de Santo Domingo fue vendido en pública subasta en 1916 para levantar en el lugar un edificio comercial que nunca se concretó y más tarde, pasó a manos de la compañía Terminal de Helicópteros S.A. que decidió construir en el lugar un moderno edificio para oficinas con terminal de helicópteros en su azotea.

La frustrada terminal de helicópteros permaneció durante años para recordar la afrenta infligida al patrimonio nacional con la demolición del vetusto convento, y aunque utilizado para sede de oficinas después de 1959, la intención de intervenir el inmueble subyació en la conciencia del pueblo y del nuevo gobierno.

Por iniciativa de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y partiendo de las dimensiones y forma primitivas, sobre la calle O’Reilly se erigió, en su posición y lugar originales, la torre del convento, importante hito visual de la zona y acceso al museo que, desplegado en dos niveles del edificio y depositario de importantes objetos y testimonios de la historia y el arte, será homenaje permanente al desaparecido convento, a sus fundadores y a la primera universidad de Cuba.

habana-lo-mas-grandeEl muro exterior sobre la calle Mercaderes, en sus dimensiones y escala, y la espléndida portada barroca, reinterpretada en hermosa piedra de canteras michoacanas, evocación de la que en un tiempo fue punto focal y acceso privilegiado, se proponen otorgar al edificio su protagonismo de otrora como significativo fragmento de una importante zona del Centro Histórico.

En la Real y Pontificia Universidad de La Habana estudiaron prominentes forjadores del pensamiento, la ciencia y la cultura cubanas, como Félix Varela, Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Ignacio Agramante, Francisco de Arango y Parreño, Tomás Romay, José Agustín Caballero, Antonio Bachiller y Morales, José María Heredia, Rafael María de Mendive, José Antonio Saco y Cirilo Villaverde. Cuando el inmueble acogió al Instituto de Segunda Enseñanza, a sus aulas acudió José Martí, apóstol de la independencia patria. Con su demolición se perdía una valiosa prenda de nuestra arquitectura colonial.

En la actualidad, el Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana se constituye como facultad de nuestra histórica Universidad desde el curso 2007-2008. En este espacio se cursa la carrera Preservación y Gestión del Patrimonio Histórico-Cultural, feliz expresión de la incesante búsqueda y rescate de nuestras auténticas raíces identitarias.

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